miércoles, 20 de abril de 2011

Podré caer cientos de veces, pero me levantaré cientos de veces más. Las enfermedades no son eternas, mi mejor doctor es Dios; quien todo lo sana. Mi cuerpo podrá desvanecer, ¡mas mi alma sigue en pie! Un corazón sigue latiendo dentro de mí, que ama, que siente; qué más razón para sonreir.


Johannys M. Rivera Otero