jueves, 6 de agosto de 2009

Aceptando lo que no se puede cambiar

Desafortunadamente no tenemos el poder de cambiar nuestro pasado y hacer de este algo mejor. Pero sí tenemos la oportunidad de que no se repita. Por esta razón debemos aceptar lo que no podemos cambiar. Resignarse a sufrir por un acontecimiento no es la mejor manera de encarar los problemas que nos suceden. La mejor solución radica en la manera en que vemos las cosas. En estos días vivimos lamentándonos por sucesos que, en muchas ocasiones, no están en nuestras manos o simplemente se nos salió de control. Dios es grandioso, por lo tanto la mejor manera de sobrellevar estas situaciones es entregándole a él nuestras preocupaciones y tristezas. Pues llevar esta carga en nuestros hombros no cambiará nada.

Además, si cambiamos la perspectiva de ver las cosas que nos acontecen, o sea, de una manera positiva nos ayudará a establecer un buen presente para que las cosas de las cuales nos arrepentimos, no vuelvan a suceder.

Así que, comencemos a vivir el ahora y dejémonos de preocuparnos por lo que ya no está en nuestras manos para así no perder lo bueno que nos regala el presente.

Johannys M. Rivera Otero

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